EL TRABAJO A REMOTO Y LOS MANDOS INTERMEDIOS

La pandemia y el confinamiento han cambiado nuestra manera de trabajar para siempre. Muchos de nosotros nos vimos “obligados” a quedarnos en casa teletrabajando, con todo lo que eso ha acarreado, y otros se han adaptado a las ventajas que ofrece, oponiendo cierta resistencia a regresar 100% a la presencialidad, por tanto, el formato híbrido está sobre la mesa, y los retos que acompañan, como la autorresponsabilidad, la proximidad ante el seguimiento de tareas, y la supervisión y feedback de nuestros respectivos trabajos y con el propio equipo.

Más de dos años después, todavía estamos adaptándonos a esta nueva realidad, que está para quedarse…

Los mandos intermedios han tenido y siguen teniendo un gran desafío con este tema: no es fácil dirigir un equipo cuando lo tienes totalmente deslocalizado. Si además le añadimos todo el daño psicológico que el encierro y el miedo a lo desconocido ha generado (sobre todo en los primeros tiempos de la pandemia), nos ha dejado huella a todos. Y es innegable que el papel de los mandos intermedios e incluso de algunos directivos no está siendo nada fácil.

El sentimiento de pertenencia es algo realmente importante a nivel empresarial, y este se consigue, en gran modo, por la interacción entre los miembros del equipo. Con el trabajo remoto es mucho más complicado, y nos exige madurez profesional mejorando nuestras propias habilidades de gestión profesional.

Aquí te dejo algunos consejos que te pueden ayudar a mantener al equipo cohesionado, incluso durante épocas de teletrabajo, o bien porque los equipos estén deslocalizados en diferentes sedes:

☑️ Acordad un horario común mínimo: algunas personas son más de mañanas y otras más nocturnas, y está bien que cada uno trabaje en el horario en el que sea más productivo. Pero es necesario acordar unas horas mínimas en las que todo el equipo esté disponible para que todo fluya mejor. El resto de horas, cada cual lo utilizará para contestar emails o para hacer el trabajo que pueda hacer solo.

☑️ Asegúrate de que tu equipo tiene un número de teléfono solo para el trabajo. Es importante que tengan separada su vida profesional de la personal.

☑️ Dar más importancia a la productividad que a las horas trabajadas en sí: cada vez estamos más cerca del trabajo por objetivos. Hay personas que necesitan más horas que otras para hacer el mismo trabajo. No pasa nada, las empresas cada vez se están dando más cuenta de que lo realmente importante es que el trabajo esté (bien) hecho y que cumplan con sus objetivos, independientemente de las horas invertidas.

☑️ Escucha a tu equipo: tu equipo te dará señales, ¡aprovéchalas! Y si no eres capaz de verlas, pregunta, LA BUENA COMUNICACIÓN, ES CLAVE. Puede haber personas para las que el teletrabajo esté siendo un auténtico infierno porque no tienen un espacio separado donde trabajar y concentrarse, o porque tienen niños pequeños (o incluso gente mayor a su cargo), o a lo mejor no tienen una buena conexión de internet en su domicilio o simplemente una silla apropiada para pasar 8 o 9 horas al día. Está atento a los detalles que muchas veces se dan por hecho pero que en el fondo no es así, simplemente descubre y facilita mejorar sus condiciones.

☑️ Organiza “cafés virtuales” con tu equipo. Si estuvierais en la oficina, compartiríais confidencias en la máquina de café. Crea ese ambiente distendido para que se conozcan y tengan confianza.

☑️ Utilizar herramientas como Slack, Trello o Google Drive os ayudarán a compartir información de manera fácil e instantánea.

☑️ Mantén reuniones individuales con frecuencia. Por supuesto las reuniones grupales nos ayudarán a cohesionar al equipo, alineando sus tareas hacia la consecución de los objetivos. Comparte los logros y reconócelos, pero no podemos olvidarnos de que cada persona es única y tiene sus propias necesidades.

☑️ Ten en cuenta las diferencias horarias del equipo (y las diferencias culturales). Si pones una reunión un viernes a las 14h (horario español) para que en México sea su primera hora de la mañana, estarás enfadando bastante a tus trabajadores españoles (una gran cantidad de empresas no trabajan los viernes por la tarde en España).

☑️ No olvides que una videollamada nunca remplazará a una reunión presencial, así que convoca reuniones o convenciones al menos una o dos veces al año, precisamente para no perder ese calor humano.

☑️ Confía (y demuestra confianza) en tus empleados, lo peor que pueden sentir es que les estás controlando, cuando están cumpliendo con sus objetivos. Establece indicadores que de informes sobre el avance. Si los objetivos se cumplen, ¡adelante!

☑️ Haz saber a tu equipo que estás ahí y que pueden contar contigo, aunque ya no puedan acercarte a tu despacho.

Una de las mejores habilidades de un buen líder es ser capaz de estar para su equipo, apoyando sus progresos y supervisando el trabajo para reconducirlos, pero sin controlarlos.

Y esas habilidades directivas se pueden desarrollar y se pueden mejorar. Para ello he creado el programa Impulsa-T 360®, dirigido a directivos y mandos intermedios que quieran mejorar y que quieran desarrollar todo su potencial en la gestión de su trabajo. Puedes entrar en una de nuestras convocatorias o bien podemos hacer un programa a medida para vuestra empresa (posibilidad de bonificación por Fundae). Para más información entra aquí 

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